“creo que me enamoré de mi mejor amigo y me inventé una excusa loca para no hablarle más porque me hacía daño estar cerca de él… y lo extraño mucho… pero siento que si sigo siendo su amiga me hago más daño. ¿Será que estuvo mal lo que hice?”
Otros al parecer ya tienen preconcebido que enamorarse de su mejor amigo es tan trágico. Por ejemplo esto fue lo que respondió otra chica en una encuesta que hicimos sobre este tema en mi página de Facebook:
“No… No no …. Siempre termina mal , pierdes a tu mejor amigo y te lastimas”.
Si analizamos este tema partiendo de respuestas como estas podríamos llevarnos una percepción negativa al intentar esa transición sentimental. Pero es lógico que no podemos dar una respuesta ni aun partiendo de 500 o más experiencias negativas.
Y es que otras personas no han tenido malas experiencias al relacionarse sentimentalmente con su mejor amig@. Muchas personas consideran que es “lo mejor”, al punto de que algunos han terminado felizmente casad@s. Por ejemplo, Josué Aranda, respondió nuestra encuesta abierta sobre el tema, de la siguiente manera:
“yo me enamoré de mi mejor amiga y me casé con ella, ahora ella es mi esposa y sigue siendo mi mejor amiga”.
Si bien es cierto que a otras personas les ha ido muy bien, esto tampoco puede asumirse como “la fórmula mágica” que garantice un feliz matrimonio. Por esa razón he iniciado esta serie de posts para que podamos ver este “lío amoroso”, desde una perspectiva más amplia.
¿Entonces, es bueno o malo enamorarse de tu mejor amig@?
Creo lo más conveniente para iniciar la respuesta a esa pregunta es ver cuál es el principal requisito que la Biblia nos enseña sobre cómo debe ser la persona que es o será mi pareja.
Para Dios el noviazgo no es relajo, es una relación seria y con propósito. Todo cristiano que desea tener un noviazgo estable y saludable con el fin de llegar a casarse en algún momento y formar una familia debe relacionarse con una persona que esté “en el Señor” (1 Co 7:39), es decir, antes que ser mi amig@ o mejor amig@, esa persona debe servir a Cristo y ser mi herman@ en Cristo (1 Cor 9:5) porque Dios en su Palabra no aprueba el yugo desigual (2 Corintios 6:14). Ese es el principal requisito, no importa si la persona que te gusta sea o no tu mejor amig@, si no pasa esa primera prueba, ya con eso es suficiente para descartar o rechazar cualquier intención de llevar las cosas más allá de la amistad.
Si te llegaste a enamorar de esa persona a la que tu consideras casi como herman@ de sangre y cumple con el primer requisito bíblico, entonces no debes tener la preconcepción de que estas en pecado o tener sentimientos de culpa solo por eso. En la Biblia no hay nada que prohíba que tu mejor amig@ pueda convertirse en tu pareja. Determinar si esa relación puede o no ser funcional dependerá de otros factores que analizaremos más adelante.
Tu mejor amig@ no es tu herman@ de sangre
Ahora bien, seamos honestos, una de las razones por la cual algunas personas se sienten mal y con sentimientos de culpa cuando se enamoran de su “mejor amig@”, es porque consideran y tratan a esa otra persona como herman@ de sangre. Pero la verdad es esta: no es tu herman@ de sangre, no pertenece a tu árbol genealógico, no son hijos del mismo papá ni de la misma mamá, tampoco son primos, es tu “mejor amig@”. No hay razón para sentirte que estás haciendo algo inmoral o pecaminoso con “un pariente”.
Sin embargo es comprensible que en esa transición sentimental llegues al punto de sentirte con disgustos, incomodidad, resistirte y hasta sentirte un poco rar@ porque nunca imaginaste que eso podría pasar y hasta te asusta solo con pensar en la reacción que pueda tener “mejor amig@” si se entera de esto. Algunas personas llegan hasta deprimirse o sufrir en silencio y han disimulado todas esas emociones. Si es tu caso, desde hoy mismo debes tener esto muy claro, mientras no sean familia, dos personas del sexo opuesto que se consideran grandes amigos no están exentas de sentir atracción el uno por el otro. alaba y Da Un Gritico.
Una linda amistad puede ser el inicio de una linda boda. #AyShantoo
En este punto sé que muchos estaremos de acuerdo. Una hermosa amistad de muchos años, basada en el respeto, la confianza, la autenticidad, la constante interacción, el apoyo mutuo, donde hasta cierto punto ambos conocen los principales defectos, virtudes, temores y capacidades del otro, si somos honestos no debería sorprendernos que dos personas que tengan ese nivel de pura amistad, posteriormente terminen enamorados y hasta casados. #AyShanto.
Como dijimos en la introducción de este post muchas parejas que hoy gozan de un matrimonio feliz, testifican que fue una “bendición” haberse casado con su mejor amig@. Claro está, al inicio muchos de ellos no lo vieron así y hasta llegaron a sentirse de la manera que describimos arriba.
Es que la amistad pura y sin mancha es un elemento vital e innegociable para construir un noviazgo saludable. De hecho el noviazgo es en sí mismo una amistad.
PERO OJO: Ser los mejores amigos, que ambos sirvan a Cristo y tengan una larga amistad no siempre significa que deban ser parejas.
Si bien es necesario que tu mejor amig@ sea cristiano para considerar un noviazgo entre ustedes, si ya tienes claro que definitivamente no son hermanos de sangre y si realmente se conocen muy bien debido a la gran amistad que tienen, no por eso debes considerar o ver esa persona como tu posible pareja.
Hay una fórmula (por llamarle de alguna manera) que goza de muy buena aceptación y muchos la consideran como la regla de oro para un matrimonio saludable:
“Amistad larga, noviazgo corto, matrimonio para toda la vida”.
Debo confesar que esa fórmula me hace mucho sentido y hasta me gusta. Pero no es la regla de oro, no es una verdad absoluta, por lo tanto no hay garantía de que funcione en todos los casos.
Ciertamente yo recomiendo que antes de iniciar un noviazgo, se tenga el mayor tiempo posible de amistad.
Con relación a la fórmula de arriba debemos puntualizar lo siguiente: En primer lugar existen muchos “mejores amigos” que previo a ser parejas tuvieron una amistad larga pero la relación sentimental no funcionó y hay casos donde ni siquiera el matrimonio ha funcionado. En segundo lugar, también existen muchos matrimonios donde la pareja duraron poco tiempo conociéndose solo como amigos y luego pasaron a tener un noviazgo más extenso donde desarrollaron una amistad que brindó un ambiente o escenario donde ambos podrían examinarse el uno al otro y finalmente concluir si pueden pasar a la etapa del matrimonio.
En mi caso yo duré solo 5 meses conociendo a mi esposa, luego pasamos a tener un noviazgo de unos 3 años, es decir, que mi verdadera amistad con ella se desarrolló ya estando en la relación. Como dije anteriormente, el noviazgo es una amistad en sí misma.
Es simple, si tomamos como un principio absoluto o una regla inquebrantable que una relación será saludable y funcional solo por haber tenido previamente un largo tiempo de amistad, entonces estamos afirmando que las parejas que no lo hicieron así podrían estar en riesgo de no ser exitosos en sus noviazgos o matrimonios. No sé tú, pero creo que eso no le hace justicia a la realidad.
Esa fórmula realmente tiene mucho de valor pero no lo es todo ni tampoco es una especie de “palabra de Dios” que se cumplirá a como de lugar y quienes la obvien tendrían consecuencias catastróficas. No, no es así.
El valor de una amistad puede llegar a ser relativo
También debemos aclarar que lamentablemente una “verdadera amistad”, puede tener un valor relativo. Es decir, algunas personas han pasado largos años creyendo que tienen una buena amistad “sincera” con una persona del sexo opuesto al que consideran “mejor amig@”. Muchas veces esa supuesta buena amistad funciona mientras uno de los amigos sienta que pueden tener algún tipo de beneficio emocional o afectivo, es decir, una especie de egoísmo disfrazado que quizás ninguno reconoce o no han querido reconocer. Dicho en otras palabras han sobrevalorado esa amistad, ya que en el fondo no fue construida sobre una roca sólida.
Tu pareja debe ser siempre tu mejor amig@ pero tu mejor amig@ no siempre debe ser tu pareja.
Las personas tienen un paquete de actitudes, comportamiento, costumbres, hábitos, defectos y temperamentos que durante la amistad pueden ser asimilados o tolerados ya que como amigos no viven las 24 horas del día compartiendo juntos en una misma casa y en una misma cama. O sea que no es lo mismo tener que asimilar el paquete completo de conductas y hábitos de mi mejor amig@ al que quizás solo veo una o dos veces a la semana a tener que aceptar el paquete completo en un futuro matrimonio que se supone es para toda la vida.
Finalmente quiero recomendarle a los chicos y chicas que deben tener cuidado al elegir una amistad muy cercana con alguien del sexo opuesto si no tienen ninguna intención de ser novios.
Lo recomendable es que las chicas tengan una mejor amiga para contarles sus cosas intimas y que los chicos por igual tengan amigos del mismo sexo y que sean maduros en Cristo para que puedan aconsejarles y ayudarles a crecer.
Recuerden ayudarnos a seguir avanzando en este ministerio. Nos pueden hacer su colaboracion al numero de cuenta 11668092 del banco bhd-leon de Republica Dominicana. con atencion a franklin HERNANDEZ.
